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Wifi pública: riesgos y cómo conectarte con más seguridad

No escribas contraseñas ni datos bancarios en una wifi pública. Crea un punto de acceso con tu móvil o, si no hay otra opción, usa una VPN y actualiza el dispositivo.

Por la redacción de Veridia

Comprobado · 2 fuentes · 31 Oct 20266 min de lectura
Persona trabajando con un portátil en un espacio común

Foto: Crew, CC0, Wikimedia Commons

La respuesta corta

  • Las redes wifi públicas suelen tener poca seguridad, y otra persona podría capturar lo que envías o recibes.
  • No escribas contraseñas ni datos bancarios mientras estés conectado a una de ellas.
  • La alternativa que propone INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad) es crear un punto de acceso con los datos móviles de tu teléfono.
  • Si tienes que usar una red pública, conéctate con una VPN (una red privada virtual, que cifra tu conexión), mantén el dispositivo actualizado y desactiva el uso compartido de archivos.

Cafeterías, aeropuertos, hoteles y centros comerciales ofrecen wifi gratis, y a menudo resulta muy cómodo. El problema es que no sabes quién más está conectado ni cómo está configurada la red. Esta guía resume las recomendaciones del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) para decidir cuándo usarla y cómo reducir el riesgo.

Cuál es el riesgo

INCIBE advierte de que estas redes suelen carecer de medidas suficientes de seguridad y de que cualquiera puede conectarse a ellas. Eso significa que una persona malintencionada podría interceptar tu información. También señala que sus vulnerabilidades pueden facilitar que los ciberdelincuentes vigilen tu actividad o tomen el control de tu conexión.

Eso no quiere decir que cada conexión acabe en un problema. Pero el riesgo no compensa si vas a hacer algo delicado, como entrar en tu banco.

Qué no hacer en una red pública

La norma principal es no introducir contraseñas ni datos bancarios mientras estés conectado. Si necesitas consultar tu cuenta o pagar algo, espera a llegar a casa o usa los datos móviles.

La alternativa: compartir los datos del móvil

Con un punto de acceso creado desde tu teléfono, puedes conectar el portátil o la tableta sin depender de la red del local. Los pasos varían según el modelo y la versión del sistema:

  • En Android, suele estar en Ajustes, Redes e Internet, dentro de una opción como «Zona wifi» o «Compartir conexión». Elige el nombre de la red y una contraseña robusta, y activa el punto de acceso.
  • En iPhone, entra en Ajustes, Punto de acceso personal, y activa «Permitir a otros conectarse». Cambia la contraseña por una robusta.

Después, en el otro dispositivo, busca esa red en los ajustes de wifi e introduce la contraseña. Si tu móvil te deja elegir el cifrado, INCIBE recomienda el más seguro disponible, WPA2 o superior.

Compartir la conexión gasta más batería y datos, así que vigila ambos, sobre todo si tu tarifa tiene límite. Compártela solo con personas de confianza y durante el tiempo necesario, y revisa de vez en cuando qué dispositivos están conectados.

Si tienes que usar la wifi pública

Cuando no tengas otra opción, INCIBE aconseja estas medidas:

  • Usa una VPN. Una red privada virtual fuerza el cifrado de tu conexión y protege tus datos.
  • Mantén el dispositivo actualizado. Instala las últimas actualizaciones de seguridad y usa un antivirus fiable.
  • Desactiva el uso compartido. Apaga la opción de compartir archivos o impresoras mientras estés conectado.

Antes de conectarte, pregunta en el local cuál es el nombre exacto de su red, para no elegir otra parecida por error. Y al terminar, desconéctate.

Si crees que has tenido un problema

Si escribiste una contraseña en una red pública y sospechas que alguien ha podido verla, cámbiala desde una conexión de confianza. Para resolver dudas, la Línea de Ayuda en Ciberseguridad de INCIBE es gratuita y confidencial, y atiende en el 017.

Cómo funciona un ataque en una red abierta

Para entender por qué conviene tener cuidado, ayuda saber qué puede pasar. En una red abierta, sin contraseña o con una contraseña compartida por todos, el tráfico de los dispositivos puede quedar al alcance de otros conectados. Hay dos riesgos principales:

  • La interceptación. Alguien con las herramientas adecuadas puede observar la información que viaja sin cifrar. Hoy muchas webs usan HTTPS, que cifra los datos entre tu dispositivo y la página, pero no todas las aplicaciones ni todas las conexiones lo hacen.
  • La red falsa. Un atacante puede crear una red con un nombre casi idéntico al del local, como «Cafeteria_Gratis» en vez de «Cafeteria_Wifi». Si te conectas a ella, todo tu tráfico pasa por su aparato. Por eso conviene preguntar el nombre exacto de la red antes de conectarte.

Las páginas de inicio de sesión de la wifi

Muchas redes públicas te redirigen a una página para aceptar condiciones o dejar un correo. Es normal, pero ten cuidado con las que te piden más de lo razonable: contraseñas de otras cuentas, datos de tarjeta, o que descargues un programa o una aplicación para poder conectarte. Un portal legítimo, normalmente, solo pide aceptar las condiciones o introducir un dato sencillo. Si te pide instalar algo, desconecta y busca otra forma de acceder.

Qué cosas sí puedes hacer con tranquilidad

No hace falta renunciar a la wifi pública del todo. Para usos de poco riesgo, como leer noticias, consultar un horario o ver un mapa, el peligro es menor, siempre que tu dispositivo esté actualizado y que visites páginas con HTTPS. Lo que conviene evitar es lo que implica dinero o identidad: acceder al banco, hacer compras con tarjeta, iniciar sesión en el correo principal o usar servicios con información sensible, como los de salud o los de trabajo.

Preparación antes de viajar

Si sabes que vas a depender de redes públicas, por ejemplo en un viaje, prepárate antes:

  1. Actualiza el sistema y las aplicaciones de tus dispositivos antes de salir.
  2. Comprueba que tienes el segundo factor de verificación en tus cuentas importantes, de modo que una contraseña robada no sea suficiente.
  3. Descarga con antelación mapas, billetes, reservas y documentos que vayas a necesitar, para no tener que depender de una red desconocida.
  4. Consulta las condiciones de itinerancia de tu tarifa, para saber si podrás usar tus datos móviles en el destino sin gastos inesperados.
  5. Considera una VPN de confianza, instalada y probada antes de salir.

Cómo elegir una VPN con cabeza

Una VPN cifra tu conexión y la hace pasar por un servidor intermedio, lo que dificulta que otros usuarios de la red local vean lo que haces. Pero no es una solución mágica: transfieres la confianza al proveedor de la VPN, que sí puede ver parte de tu actividad. Desconfía de los servicios gratuitos de origen poco claro, porque algunos se financian con tus datos. Elige un proveedor con buena reputación, políticas de privacidad claras y que no registre tu actividad, y mantén la aplicación siempre actualizada. Si la VPN se corta, algunas aplicaciones ofrecen una función que bloquea el tráfico hasta que se restablece, y conviene activarla.

Cuando acabes

Al terminar de usar una red pública, desconéctate y, si tu dispositivo lo permite, haz que olvide la red para que no se conecte sola la próxima vez que pases por allí. Desactiva la conexión automática a redes abiertas en los ajustes de wifi. Esa opción, que parece cómoda, hace que tu teléfono se una a cualquier red conocida sin que te des cuenta, y es el motivo por el que algunas redes falsas funcionan tan bien. Un par de ajustes al principio ahorran muchos disgustos después.

Fuentes

Revisado por la redacción de Veridia el 31 Oct 2026

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