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Fondos indexados y ETF: qué son y en qué se diferencian

Copian un índice con comisiones bajas, pero su valor sube y baja con la bolsa. Los fondos se traspasan sin impuestos; los ETF, en general, no.

Por la redacción de Veridia

Comprobado · 4 fuentes · 2 Nov 20265 min de lectura
Pantallas con cotizaciones en el interior de la Bolsa de Madrid

Foto: Benjamín Núñez González, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

La respuesta corta

  • Un fondo indexado intenta copiar un índice, como el que agrupa a las mayores empresas de un país o del mundo, en lugar de elegir valores uno a uno.
  • Un ETF es un fondo, normalmente indexado, que se compra y se vende en bolsa como una acción.
  • Suelen tener comisiones de gestión más bajas que los fondos tradicionales, pero su valor sube y baja con el mercado: puedes perder dinero.
  • Fiscalmente no son iguales: los fondos indexados se pueden traspasar sin pagar impuestos y los ETF, en general, no.

Información general. Lo que publicamos en Finanzas no es asesoramiento financiero personalizado. Antes de decidir, consulta tu caso con un profesional. Más información sobre el alcance de Finanzas.

«Qué es un ETF» y «cómo invertir en un fondo indexado» son búsquedas que han crecido en España en el último año, al mismo ritmo que las aplicaciones de inversión. Esta guía explica qué son, en qué se diferencian, qué costes y riesgos tienen y cómo tributan. Es información general y educativa, no asesoramiento financiero personalizado ni una recomendación de ningún producto.

Qué es un índice

Un índice bursátil es una lista de empresas, con un peso para cada una, que sirve para medir cómo evoluciona un mercado. El IBEX 35 agrupa a las 35 empresas más negociadas de la bolsa española; otros índices reúnen a las grandes empresas de Estados Unidos, de Europa o de todo el mundo, y algunos incluyen miles de compañías.

Un índice no se puede comprar directamente. Para invertir en él hace falta un producto que lo replique: comprar todas sus empresas en la misma proporción. Eso es lo que hacen los fondos indexados y la mayoría de los ETF.

Fondos indexados y ETF: en qué se parecen

Ambos son instituciones de inversión colectiva: reúnen el dinero de muchos inversores y lo invierten siguiendo una política fija. En lugar de que un gestor elija qué acciones comprar, intentan obtener la misma rentabilidad que el índice, ni más ni menos. Como requieren menos trabajo de análisis, suelen cobrar comisiones de gestión más bajas que los fondos de gestión activa.

Su ventaja principal es la diversificación: con una sola compra repartes el dinero entre cientos o miles de empresas, de modo que el problema de una de ellas pesa poco en el total. Pero la diversificación no elimina el riesgo de mercado. Si toda la bolsa cae, el fondo cae con ella.

Las diferencias que importan

Según la ficha de la CNMV, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, un ETF (del inglés Exchange Traded Fund, fondo cotizado) se diferencia de un fondo tradicional en varios puntos:

  • Cómo se compra. El ETF se compra y vende en bolsa durante toda la sesión, a un precio que cambia en cada momento, como una acción. El fondo indexado se suscribe y reembolsa a través de la gestora o de un comercializador, a un único valor diario.
  • Qué cuenta necesitas. Para el ETF hace falta una cuenta de valores en un banco o en un intermediario, que puede cobrar custodia, comisiones por operación y los cánones de la bolsa. El fondo indexado se contrata en cualquier entidad que lo comercialice.
  • Precio de compra y de venta. En el ETF hay una pequeña diferencia entre el precio al que puedes comprar y el que te pagan al vender. Unas entidades llamadas especialistas dan liquidez para que esa diferencia sea reducida.
  • Información. La CNMV advierte que las obligaciones de información de algunos ETF extranjeros pueden ser menores que las de los fondos españoles.

Cómo tributan: la gran diferencia

En España, los fondos de inversión tienen una ventaja fiscal: puedes pasar el dinero de un fondo a otro mediante un traspaso sin pagar impuestos en ese momento. Según la Agencia Tributaria, la ganancia acumulada solo tributa cuando reembolsas el dinero y lo sacas del sistema de fondos.

Los ETF quedaron excluidos de ese régimen de traspasos desde el 1 de enero de 2022, salvo excepciones muy concretas. Tributan como las acciones: cada vez que vendes un ETF con ganancias, esa ganancia se declara en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), dentro de la base del ahorro. La ficha de la CNMV recuerda además que la venta de un ETF no tiene retención a cuenta, mientras que el reembolso de un fondo sí la tiene.

Para quien piensa cambiar de producto con el tiempo, esta diferencia puede pesar tanto como las comisiones.

Los costes que hay que mirar

Una comisión pequeña repetida durante muchos años se nota. Antes de contratar, revisa:

  • Los gastos corrientes del fondo, que incluyen la comisión de gestión y la de depósito. Aparecen en el documento de datos fundamentales que la entidad está obligada a entregarte.
  • Las comisiones de la cuenta de valores, si compras ETF: custodia, compra, venta y cobro de dividendos.
  • Las comisiones de suscripción o reembolso, que algunos fondos aplican al entrar o salir.
  • La desviación respecto al índice, que indica lo bien o mal que el fondo copia lo que promete.

Riesgos que conviene entender

  • Riesgo de mercado. Si el índice cae un 30 %, el fondo caerá algo parecido. Ha ocurrido varias veces en las últimas décadas.
  • Riesgo de divisa. Si el índice está en dólares y el dólar se deprecia frente al euro, tu inversión vale menos en euros.
  • Concentración. Algunos índices dependen mucho de pocas empresas o de un solo sector, aunque parezcan diversificados.
  • Productos complejos. Existen ETF apalancados o inversos, que multiplican o invierten los movimientos del índice. No están pensados para ahorradores que buscan algo sencillo.
  • Plazo. La bolsa puede tardar años en recuperarse de una caída. El dinero que vayas a necesitar pronto no debería estar ahí.

Antes de invertir

La CNMV recomienda hacerse algunas preguntas antes de tomar cualquier decisión de inversión: para qué es el dinero, cuándo lo necesitarás, cuánto podrías soportar perder sin cambiar tus planes y si entiendes el producto. También aconseja comprobar que la entidad está registrada y leer el documento de datos fundamentales. Si necesitas una recomendación adaptada a tu situación, acude a un asesor autorizado.

Fuentes

Revisado por la redacción de Veridia el 2 Nov 2026

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